Crisis y estabilización

Mientras más apoyo le dé la familia al padre que regresa con una herida física o emocional, o con ambas, mejor la situación será. Aun cuando no se sepa el resultado y no se puedan dar explicaciones, su niño debe sentir que hay esperanzas.

Maneje la información dada a su niño.
  • Puede ser que al principio tenga muy poca información. No le dé a su niño falsas esperanzas si usted no sabe lo que está sucediendo. Más bien, ayúdelo a sentirse tranquilo diciéndole: “Papá (o mamá) ha sufrido heridas, pero ya está en un hospital con doctores que saben lo que tienen que hacer. Ellos están ayudando a que se sienta mejor”.
  • Haga lo posible por controlar su propia ansiedad y no darle a su niño información que no necesita saber. Piense bien lo que le va a decir a su niño y lo que dirá por teléfono a sus familiares. Puede ayudar el hablar con amigos, sus padres, un consejero o un líder religioso.
  • Al paso del tiempo, continúe comunicándose y actualice la información si es conveniente. Aunque es importante tener cuidado con la cantidad de información que comparta con su niño, sí trate de conversar con él sobre lo que está pasando. Recuerde que la imaginación de su niño reemplaza cualquier vacío de lo desconocido y eso puede ser peor. Ofrezca esperanza: “Vamos a tardar en saber qué está pasando, pero juntos vamos a salir adelante”.
¡Las rutinas cotidianas son importantes!
  • Donde sea que esté su niño, trate de hacer que se mantengan algunas de sus rutinas. Lleve un juguete o una frazada favorita, esto le dará un sentido de seguridad. Recuerde asegurarle que lo que está sucediendo no es culpa de él ni de nadie, sino que son cosas que pueden pasar en el trabajo que el padre realiza.
Determine cuando es el mejor momento para visitar.
  • Consulte con el personal médico sobre cuándo puede su niño visitar al padre herido. Eso dependerá del nivel de desarrollo y madurez emocional de su niño. Busque ayuda sobre cómo prepararlo para los cambios que verá en el padre herido. Necesitará saber con anticipación acerca de los tubos, equipos médicos, vendajes, etc.; así como de la realidad de que verá a otros heridos cerca. Además, el padre también puede verse o actuar muy diferente de como su niño lo recuerda.
  • Si la visita es posible, no lo obligue a tocar y abrazar al padre, ya que al principio, puede sentir temor. Deje que su niño decida cuando hacerlo. Si su niño no puede visitar al padre en el hospital, él puede hacer dibujos o enviarle un animal de juguete para que lo ponga junto a la cama. O puede también grabarle una canción.

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